Otro monumento anónimo
De vez en cuando, pero sin abusar, nos gusta traeros a algunas de esas jovenzuelas tan amantes de enseñar carne a través de internet desde la comodidad de sus hogares. Lo hicimos con la despampanante Tess Ellen con la que todavía sueñan algunos en sus momentos solitarios o la no menos armoniosa Jenn Kaelin, y hoy lo hacemos con una jovenzuela anónima que quizá no llegue a los niveles de sensualidad asfixiantes de las dos anteriores pero sí tiene un morbo añadido: ser el estereotipo de vecinita, una muchacha corriente que ni siquiera se broncea en topless (a mucho las marcas del bikini nos encantan) pero esconde un tesoro bajo la ropa.